domingo, 22 de diciembre de 2013

¿QUIÉN ME LEE? II PARTE

Esta es la segunda parte de la entrada dedicada a los lectores de los países desde donde me leen, y a quién quiero dar las gracias, haciendo un recorrido por escritores y novelas, que me gustaron, emocionaron o me divirtieron.

México:
Juan Rulfo y su "Pedro Páramo", fue propuesto como lectura en mi libro forum. Es exponente del realismo mágico y está lleno de imágenes poéticas.
Y recuerdo a alguien que gusta mucho a las mujeres, Laura Esquivel ¿Os acordáis de "Agua para chocolate"? conjuga cocina y amores en una novela que también bebe del realismo mágico, que tanto me gusta.


Honduras:
Augusto Monterroso ¿Quién no se ha quedado sorprendido del genial microrrelato "El dinosaurio"? : "Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí"

Nueva Zelanda:
No conozco la literatura de ese país, pero como comente en la primera parte con Bosnia, estaría encantada de que me hiciesen alguna recomendación para leer algún autor.

Polonia:
Me impactó sobremanera el "Diario de Santa Faustina Kowalska" escrito según sus propios cuadernos y en el que nos da a conocer la Divina Misericordia. Cada frase es una fuente de conocimiento divino y un regalo para el alma. Una vez, una amiga, me dijo que le daba miedo leerlo. Y sin embargo es un libro lleno de optimismo, y ofrece grandes consuelos espirituales.

Reino Unido:
Empezaré por Lewis Carrol, pues me inspiré en su "Alicia en el país de las maravillas" para escribir un relato sobre la anorexia, que se puede leer en este blog.



A H.G.Wells, le admiro por sus novelas de ciencia ficción, especialmente las de viajes en el tiempo y le agradezco la fuente de inspiración que ha sido para mí. Nació exactamente 100 años antes que yo, en 1866. Me encanta el detalle.

Oscar Wilde. "El retrato de Dorian Grey" también fue propuesto en mi libro forum y me alegré, pues lo había leído en mi adolescencia y aunque el argumento me fascinó, también me pareció un poco rollo y difícil de leer. Menos mal, que la edad, a veces nos depara sorpresas buenas, como la de apreciar y entender la buena literatura.


De Agatha Christie, he leído muchas novelas, a mi abuela Josefina le encantaban y tenía muchas en la biblioteca de Almendralejo, eran volúmenes amarillentos y desgastados. Recuerdo "El misterio de Chimmeys". Mucha gente me decía que a mitad de la novela, ya sabían quién era el asesino. Por más que lo intenté, yo nunca lo averigüe hasta la última página.

Jane Austen, es la autora de "Orgullo y Prejuicio", "Emma", "Persuasión" etc. Vivió en la época de la regencia, y me gusta de ella que sus personajes femeninos intentan destacar por otros talentos que no fueran solo los de cultivar habilidades para pescar marido.

Lord Byron, el poeta romántico, me atrajo por la belleza física que se desprende de sus retratos, y por sus poemas. No así su licenciosa vida personal. Aunque me fascina su vertiente nada convencional por sus extremos, y su inclinación por los más desheredados.



Chesterton, en la búsqueda de la verdad, se topó con muchos muros y suya es la frase que me encanta   "Siempre antes de romper un muro hay que preguntarse por qué lo han construido en primer lugar."
Sus cuentos del Padre Brown, son unos magníficos relatos policiacos, protagonizados por un humilde cura católico, dotado especialmente para la psicología humana.

A Ken Follet, le conocí por su célebre "Los pilares de la tierra", publicado en 1989 y probablemente el primer best-seller que leí, y que es una estupenda novela histórica ambientada en la edad media.

Leon Tolstoy, inolvidable "Anna Karenina", el penetrante retrato de la sociedad rusa y especialmente como dibuja el principal personaje femenino, con sus angustias, pasiones y celos, me produjo una desazón tal que si la tuviera delante.

Wladimir Nabokov, supe de él por la película "Lolita", protagonizada por un magistral e inquietante James Mason, y que me llevó a querer leer la novela.



Suecia:
Camilla Läckberg, mi tías Carmen y Marta, se hicieron fan de sus libros, que luego me pasaban. Son entretenidas novelas policiacas, todas ambientadas en el pueblo de la autora: Fjällbacka. Me encanta, que sea fiel a su lugar de origen.

Stieg Larsson, movida por la curiosidad de su rápido éxito y su temprana muerte, leí. "Los hombres que no amaban a las mujeres". Me pareció cruda y con pasajes francamente desagradables. Aunque tiene interés como novela de misterio. La película, si que no quise verla.

Suiza: 
La única autora que conozco es a Johanna Spyri, la inolvidable autora de "Heidi", una de las series que seguí en mi infancia. Se estrenó en 1975 y todas las tardes de sábado, mi abuela se sentaba en su butaca amarilla y yo a sus pies; con el pañuelo preparado, para cuando Clarita, empezase a andar y Yayita, a llorar de emoción.

Vietnam:
No conozco autores vietnamitas, aunque si he leído novelas ambientadas en este país, como "El amante" de Marguerite Duras. Y a mi padre, que le gustaba Graham Greene, tenía entre sus libros "El americano impasible", que cuenta un triangulo amoroso en el Saigon de los años 50.

Ucrania:

Irene Nemirosky. Mi prima Amparo, me recomendó su novela: "Suite francesa", es en gran parte una autobiografía y es un retrato de la sociedad francesa, durante la ocupación alemana, en la segunda guerra mundial.


Y hasta aquí, los países desde donde me leen. acabo de ver que tengo lectores de China y me viene a la memoria Confuncio, la primera vez que leí su nombre, fue en una dedicatoria con una frase suya, escrita en una foto que le dedicó mi padre a mi madre cuando eran novios.
Un deseo para el nuevo año, sería ampliar los lectores, me encantaría tenerlos de Portugal e Italia y muchos más desde la querida Sudamérica. ¡De todas partes, serán bienvenidos!

Y para terminar, os deseo a todos una feliz y literaria Navidad.




¡FELIZ 2014!



sábado, 2 de noviembre de 2013

LOS NIÑOS Y ADOLESCENTES, SI LEEN

Hace un tiempo, mi amiga Teresa, me pidió que le recomendase lecturas para que su hija adolescente leyese en verano. Le sugerí clásicos, pero caí en la cuenta de que no estoy nada al día de lo que leen los niños y jóvenes de ahora. Así que decidí poner remedio;  he indagado las lecturas de mis dos sobrinos, Rodrigo, un adolescente de trece años y Luisito, un niño de diez. He pensado que la mejor manera de que me lo contasen era en forma de entrevista, que hablasen ellos y cuenten que leen. 

Una pincelada de cada uno: Rodrigo, es un calco físico de su padre, es como volver a ver a mi hermano Luis de niño. Es un chico serio, reflexivo y responsable, le encanta la tecnología y escuchar lo que hablan los mayores.  Luisito de diez años, es pícaro, sociable, alegre y le encantan los animales. Los dos son unos chicos excelentes.  Cuando nacieron, ambos me impresionaron, Rodrigo me conquistó rápido, era muy guapo, con esos ojos azules; se ganó el apodo de "Don pequeño" por esa elegancia que lleva impresa en todos sus movimientos.  Y de  Luisito,   me enamoré en cuando le miré y sentí en mis brazos la calidez de su diminuto cuerpo. Hoy, seguimos siendo buenos amigos los tres y hacemos muchas actividades juntos.


Durante la entrevista, Rodrigo a la izquierda y Luisito a la derecha.

Han llegado hoy, a las seis a mi casa. Vienen con Luis, su padre, vestidos deportivamente y con el pelo largo, cosa que me entusiasma. Les explico la entrevista y les digo que quiero que sean espontáneos, sinceros y sobre todo que  lo pasen bien.
Saco el cuaderno y el boli, y  pido por favor,  que no hablen como ametralladoras y que vocalicen. Entre mordiscos al sandwich y sorbos a las fantas, van respondiendo a mis preguntas.

-Rodrigo ¿Qué  te gusta leer? 
-"Lo último que he leído es  "Atleti, vivir en rojo y blanco" es de un periodista del Marca, va contando como vive su pasión por el Atlético de Madrid.
-¿Cómo conociste el libro?
- Lo vi en la Casa del Libro, y me lo compró mi padre.  
Pienso: punto para mi hermano, que les lleva a librerías y les hace pensar en un libro a elegir.
-¿Te sientes identificado en algo con el autor?
-No me siento identificado con él, porque no he vivido tanto como él.
Me gusta la respuesta, es sensata.
-¿Qué otras lecturas te han gustado?
-"Skeleton Creek" es el nombre de un pueblo, donde pasan cosas raras, es de misterio y tiene tres partes, me compré el primero, me gustó y he seguido con " El fantasma de la draga" y "Las tibias cruzadas".
También me gustó "Los juegos del hambre, porque es de aventuras"
-¿Cuando lees?
-El fin de semana.
- ¿Recuerdas cual fue tu primera lectura?
-Sí, "El perro azul"





Premio Totem del libro del salón del libro juvenil en Montreuil en 1989


-¿Y a ti, Luisito, qué te gusta leer?

 Me responde rápido: "Tengo una pregunta, ha salido el nuevo libro del Diario de Greg ¿me lo regalas?" ¡Qué ladino y veloz! Me muero de risa. Dentro de dos semanas iremos a por el...
-Y ¿quién es Greg?- pregunto intrigada.
-Es un niño de once años, que es muy vago y va contando lo que le pasa. Greg, dice que la gente le persigue con la boca abierta. He leído seis, y ha salido el siete, que es el que me vas a regalar.
-O sea ¿ En qué crees que Greg despierta admiración? Luisito, tuerce el gesto, no está muy seguro. Pseee.
-¿Qué otros libros te han gustado?
-" Los Supersimpson" y "Los Simpson: crossover futurama"
-¿Qué personaje te gusta más y por qué?
-Bart, porque es de mi edad y es... de la familia. Me explica que ha querido decir que él se parece a Bart en que ocupa el mismo lugar en la familia, tiene hermanos mayores y menores.
-También me gustan Mortadelo y Filemón, entretienen y los disfraces son divertidos.
-¿Cuándo lees?
-En mi tiempo libre, y a veces también después de comer.
Luisito, me he enterado que al igual que tu padre y yo, también escribes novelas. -¿Puedes contarme que escribes ahora?
-Sí, Es de una niña que tiene una perra, toda la gente piensa que está loca porque por la noche ve fantasmas. Su padre que es el alcalde del pueblo, un día en el campo de golf  conoce a un niño que también tiene un perro  y también ve fantasmas.  Piensan los niños que pueden salir del castillo abandonado del pueblo.
-¿Y qué más ? pregunto interesada, pues me encanta el argumento.
-Bueno, es que me he quedado ahí, es la página tres. Pero son páginas de cuaderno grande- explica.
-¡Ah! pues te recomiendo que sigas, tienes imaginación.
- ¿Es tu primera novela? 
-No. Es la cuarta, lo que pasa es que es la primera sin dibujos. 
Divertida y a cuadros me quedo con tanta producción para sus diez años.
-¿Te has inspirado en algo en concreto?
-Sí. El pueblo es Almendralejo.  
Me río encantada., que idea tan genial.
-¿Y cuando se te ocurre lo que vas a escribir?
-Se me ocurren las ideas en clases de mates.
Por dentro, sonrío. Yo también hacía eso, Pero no digo nada, su padre y yo nos cruzamos la mirada. Ese asunto, se lo dejo a ellos.
Para terminar le pregunto:
-¿Cual fue el primer libro que leíste?
-"Teo y su cumpleaños"



Para cerrar la entrevista ¿Queréis decirme algo más?
Rodrigo, dice que sí: " muchas gracias por oírnos".
Las gracias se las doy yo, me ha encantado como me han contado todo, lo hemos pasado bien y nos queremos todos un poquito más aún, que el mucho de antes.

viernes, 18 de octubre de 2013

Mi padre y sus lecturas

Hace hoy cinco años que papá y yo no nos vemos.  No físicamente, pero con los ojos del corazón, como decía  "El Principito", le veo todos los días.




Y hoy quiero homenajearle a través de algunas  lecturas que le gustaban.
Cuando era pequeña, le recuerdo leyendo, sentado en la butaca y fumando; aún veo sus yemas con los dedos amarillos por el tabaco, pasando las hojas y, a mí curioseando el título de sus libros. Leía por la noche y  era la última imagen que tenía de él antes de dormirme, pues mi cuarto estaba enfrente de esa butaca. Yo dormía con la puerta abierta, para no tener miedo y,  para que antes de  acostarse viniera a comerse trocitos de chocolate blanco que, yo le dejaba en mi mesilla como "regalo". Creo todas estas pequeñas cosas son uno de los motivos por el cual asocio la lectura con algo placentero.

Recuerdo que le entusiasmaba el británico John Le Carré (1931) y sus novelas de intriga y espionaje. El escritor trabajó para el servicio secreto británico, circunstancia que hacía que sus novelas tuvieran un gran realismo. A papá le gustaba mucho ese género, yo creo que siempre soñó con ser un agente secreto. No nos perdimos nunca un estreno de las películas de James Bond. 
Los títulos que recuerdo en su bibiloteca: "El espía que surgió del frío", "La chica del tambor" y "El sastre de Panamá".


Este título, me lleva a recordar una novela que me encantó:  "Los espías no deben amar" del italiano Giorgio Scerbanenco. Es un librito delgado, de los que se leen rápido, pero es muy intenso. El personaje de la agente Ornella, es de los que no se olvidan.


En un viaje a Almendralejo, ví en la mesita del salón el libro "Una dama en "apuros" con una portada muy colorida,  le pregunté si lo estaba leyendo y me dijo: "¡Kiki, no sabes lo que me estoy divirtiendo! "Es un humor muy británico y especial", añadió encantado. Curiosa, probé a leerlo y desde luego, Tom Sharpe (1928-2013)  era un tipo tremendo, misántropo, muy irreverente, y de una comicidad mordaz.





De sus lecturas juveniles, os contaré una anécdota. Hace un tiempo en una boda, Iván, un primo de mi padre se me acercó y me preguntó: ¿Tú quieres saber porque te pusieron Sonia? ¡yo, si! contesté. Y, me contó que mi padre siendo adolescente leía un cómic, que le gustaba mucho y en el que había un personaje con mi nombre.  Un día en una conversación con su primo le dijo: "Si tengo una hija, la llamaré Sonia". Abrí los ojos como platos "¿Qué tengo nombre de personaje de comic? yo pensaba que lo había elegido mi madre". "Pues no", me dijo muy convencido mi tío.




Y para terminar, la canción "Blue Moon" de The Marcels, de una de las películas preferidas de papá: "Un hombre lobo americano en Londres"




"Lo que disfrutamos, nunca lo perdemos. Todo lo que amamos profundamente se convierte en parte de nosotros mismos" Hellen Keller. 

Hasta luego, papá. Te quiero.

lunes, 7 de octubre de 2013

¿Quién me lee?

A veces curioseo las estadísticas de mi blog. Me encanta especialmente mirar el mapa y ver de dónde son mis lectores. Y, siempre me sorprendo y me maravillo. Me quedo impresionada de como una entrada, un artículo, un blog,  mio o de quién sea, puede recorrer el planeta rápidamente, de como internet nos globaliza, nos acerca y nos permite conocer cosas nuevas, de manera fácil y eficaz.

Este post es para agradecer esa atención. Hoy quiero mirar a los países desde donde me leéis y lo haré de un modo literario, recordando escritores que he leído y lo dividiré en dos partes, pues son muchos y fascinantes lugares de la tierra.

Mi agradecimiento especial es para los lectores, amigos y familiares que leéis este blog desde España. Muchas gracias. Seguir un blog regularmente no es fácil. A los que yo sigo, no lo hago con disciplina, sino según las ganas, el tiempo y mi fatal memoria, así que entiendo y valoro cada incursión que hacéis aquí.

Por orden alfabético, comienzo con Alemania.  Hay muchos autores, pero me vienen a la cabeza: los entrañables hermanos Grimm, con ellos hemos comenzado  a leer y soñar: "Blancanieves"  "la Cenicienta" "Hansel y Gretel" etc.  Luego llegaron Goethe y el trío amoroso de "Las aventuras del joven Werther" Y la inquietante desde la primera escena "El perfume" de Patrick Süskind . Más recientemente He leído más recientemente  al doctor en psiquiatría, Manfred Lütz y su amena introducción a la psiquiatría ¿Estamos locos?


Hansel y Gretel. La primera bruja de nuestras infancias...
 Llena de humor esta introducción a la psicología



Autores argentinos. José Luis Borges, me vienen a la memoria los cuentos recogidos en "El Aleph". y Ernesto Sábato y "El túnel", que descubrí hace poco en un curso de la Escuela de Escritores y cuyo personaje masculino me impresionó por su intensa psicología.



De Austria, mi favorito es mi admirado Stefan Zweig. Maravillosa sus "24 horas en la vida de una mujer".
El poeta Rainer María Rilke, y "Cartas a un joven poeta" me fue recomendado por el gran  amigo de mi padre, Asís, para aprender a escribir.
Y no puedo olvidar a Kafka y su "Metamorfosis". Cuando pienso en Kafka siempre veo un enorme escarabajo. ¿No os pasa igual?

Consigue magistralmente la sensación de desasosiego

Bosnia-Herzegovina. Pues sí, tengo lectores desde este lugar de los Balcanes. Y reconozco no conocer ningún escritor. Si algún lector de allí, se anima a hacerme una sugerencia lo leeré encantada. Si he visitado ese país de entrañables gentes. Y se come de maravilla. Gracias querida Ruska. Hvala!

Colombia. Gabriel García Márquez y "Cien años de soledad"con esta novela de la familia Buendía, conocí el realismo mágico, que tanto me gusta desde entonces.La fantasía dentro de lo cotidiano sin que los personajes se inmuten, me fascina.


Chile. Pablo Neruda. "20 poemas de amor y una canción desesperada" Uno de ellos, es este, que habla de la comunicación-incomunicación:
"Para que tú me oigas
mis palabras
se adelgazan a veces
como las huellas de las gaviotas en las playas
collar, cascabel ebrio para tus manos suaves como las uvas.
Y las miro lejanas en mis palabras. Más que mías son tuyas. Van trepando en mi viejo dolor como las yedras.
Ellas trepan así por las paredes húmedas. Eres tú la culpable de este juego sangriento.
Ellas están huyendo de mi guarida oscura. Todo lo llenas tú, todo lo llenas.
Antes que tú poblaron la soledad que ocupas, y que están acostumbradas más que tú a mi tristeza.
Ahora quiero que digan lo que quiero decirte para que tú las oigas como quiero que me oigas.
El viento de la angustia aún las suele arrastrar. Huracanes de sueños aún a veces las tumban.
Escuchas otras voces en mi voz dolorida. Llanto de viejas bocas, sangre de viejas súplicas. Ámame, compañera. No me abandones. Sígueme. Sígueme, compañera, en esa ola de angustia.
Pero se van tiñendo con tu amor mis palabras. Todo lo ocupas, tú, todo lo ocupas.
Voy haciendo de todas un collar infinito para tus blancas manos, suaves como las uvas".

De Isabel Allende, me impresionó "La casa de los espíritus". Pasé miedo, me asombró, me enfadé... El personaje de Clara, esa chica distraída y misteriosa me atrapó para siempre.


Estados Unidos, es el segundo país de donde tengo más lectores. Thanks a lot!. Hay  tantos escritores que, acudiré al recuerdo de la biblioteca de mis padres. Edgar Allan Poe, con sus cuentos de ambiente gótico y siniestro, disfruté y pasé miedo, teniendo que dormir con la luz encendida.
John O´hara, en "Desde la terraza" hace un análisis detallado y exhaustivo de la vida americana . Me encantó el personaje de Natalie, el amor de la vida de Alfred, el protagonista.
Arthur Miller,  autor de "Muerte de un viajante"  Cuando leí su vida, me decepcionó, pero no por ello dejó de fascinarme como escritor y, lo confieso, como atractivo marido de Marilyn Monroe.
Herman Raucher y su "verano del 42" me hizo disfrutar en mi verano del 82 con las desventuras de un adolescente, de mi edad en aquel entonces. Recuerdo divertida, la escena que leí en la cama comiendo regalices, en la que el joven cree tocar en el cine el pecho de su amada.
En mi memoria queda el personaje de Ignatius Reilly, glotón, guarrete e hilarante  de "La conjura de los necios" de John Kennedy Toole.  El libro me lo recomendó mi querido e inteligente primo Tito que, se reía del asco que me daba el  protagonista. 
En mi cuarto de jugar tenía entre otros a Mark Twain, aquí recomendé:"Un yanky en la corte del rey Arturo", Louise May Alcott y su inolvidable "Mujercitas" ¡como me gustaba Jo, la escritora!

Cartel de la película basada en la novela
Atthur Miller y Marilyn, dos mitos a los que admiré en mis veranos adolescentes en Almendralejo













Ignatius Reilly, imposible de olvidar
Francia. Destaco a Julio Verne, admiro mucho sus preclaras novelas de ciencia-ficción. También a Antoine de Saint Exupery, al que dediqué una entrada con "El Principito". Con Molière y "El enfermo imaginario",  de la famosa biblioteca de mi adolescencia, hizo que me divirtiera mucho y que no pensara que los clásicos eran un ladrillo. Y "Los tres mosqueteros" de Alexandre Dumas, me hacían saltar por los sofás, espada en mano. De ahora he leído a Anna Gavalda "juntos nada más" la convivencia de sus cuatro personajes es muy curiosa.


Hasta aquí la primera parte. Reconozco que he tenido que acudir a google para asegurarme de algunas nacionalidades y no meter el zanco, pero me he divertido mucho. Y he vuelto con la memoria a ese lugar fascinante que fue el culpable de mi afición a la lectura: la biblioteca de mis padres. Gracias infinitas les debo. Y a la butaca marrón, a cuyas orejas me encaramaba para alcanzar los estantes altos.

martes, 1 de octubre de 2013

¿Queréis escribir?

A veces me preguntan que cómo y dónde aprendí a escribir o que de dónde saco las ideas. Yo contesto que se aprende poco a poco, que hay muchas herramientas para ayudarnos y la principal es el entusiasmo.

 Técnicamente lo primero que tenemos que hacernos es una serie de preguntas:
¿Qué voy a contar?  ¿Qué tipo de narrador voy a utilizar?  ¿Quiénes y cómo van a ser nuestros personajes?
 Es importante hacerse con una buena memoria de nuestra novela.  Detallar en que va a consistir, hacer un estudio de los personajes en sus vertientes física, emocional y la dinámica que van a seguir. Estos tienen que tener un cambio que debe verse. Y hacer un breve resumen de los capítulos que nos servirán como guía.
Una novela tiene a grandes rasgos tres partes, un primer acto, donde al final tiene lugar el primer punto de giro, que es una acción inquietante que hace que todo cambie para el protagonista; el segundo acto y, finalmente el tercero en el cual se inserta el segundo punto de giro.

Esto, naturalmente es un resumen muy sucinto.  Cuando quise escribir mi primera novela, a las pocas hojas quedé extenuada, sin ideas... y furiosa, claro. Mi natural tendencia al optimismo y las prisas, hicieron que me estrellase.¡ Ah! pero de sabios es rectificar.Entonces, me apunté a un taller literario, el de Fuentetaja dónde me enseñaron a hacer el andamio de una novela. Luego continúe en la Escuela de Escritores y allí bajo la excelente batuta de la profesora María José Codes, he ido dando pasos, con su  buen hacer pedagógico, paciencia y especialmente su capacidad de perro sabueso para hacernos notar cosas, adelantarse a nosotros y darnos pistas.

En estas dos escuelas hay toda clase de talleres literarios, presenciales y online, donde doy fe de lo mucho que se aprende, son prácticos, con buenos profesores, son divertidos y conoces gente estupenda.


Hay otras cosas relacionadas con la creatividad y de importancia para escribir:
Tener un sitio cómodo  y nuestro. Un rincón para nosotros y nuestro ordenador. Con un cuaderno al lado y un lápiz o boli, para anotar ideas. A veces estas vienen y, me siento corriendo a escribir, otras las más, hay que sentarse ante el ordenador y esperar a que vengan. En muchas ocasiones hay que perseguir a la  inspiración, mirando fotos, yendo a museos, escuchando música, observando a la gente por la calle etc Y  lo principal:
Leer mucho. Mis comienzos de lecturas adultas, empezaron por la biblioteca que mis padres tenían en Almendralejo, ocupaba una pared del salón. Mi criterio a seguir, con doce años, era según lo bonito que me resultara el título y así  conocí "la Piedad peligrosa" de mi desde entonces admirado Stefan Zweig, me entusiasmó tanto que, durante las siestas de verano transcribía párrafos en una máquina de escribir del despacho de mi padre. Supuse que le fastidiaba la siesta, y cuando un día le pregunté, me dijo que las teclas y el sonido de mis zapatos por la casa, le encantaban porque quería decir que estaba allí con él. Su respuesta pertenece ahora al baúl de mis mejores recuerdos.
También descubrí a Alberto Moravia, cuya descripción en una de sus novelas, de una bañista desnuda, hizo que escondiese el libro debajo de la cama, so pena de que me lo requisasen. "Sonata de invierno" de un "tal" Ramón María del Valle Inclán, también guardó cama. Otros, los elegía por su grosor, me parecía una proeza leer tantas páginas y así conocí al norteamericano John O´hara y su "Desde la terraza".
Todas estas lecturas las anteriores y las muchas que vinieron después, despertaron en mí el deseo de escribir. Empecé con relatos, eran muy malos, pero yo no me daba cuenta, así que seguía tan contenta. Es importante no desanimarse, el oficio de escritor dura toda la vida y, más si no se tiene un talento especial. Así que la constancia es una virtud para recordar constantemente.

Acudir a recuerdos, lugares que has conocido y anécdotas propias es un buen surtido para contar historias Como  la escena  de "Un mediador inesperado" en el Café del Mar, en Ibiza, al que acuden Teresa y Gabriel, la viví en unas vacaciones y es tan bonita la puesta de sol que  tiré de los colores de mi memoria para recrearla. También hay que iniciar pequeñas aventuras para describir cosas que nunca has conocido. En la novela Teresa, va a una subasta. Pero yo no había ido jamás a ninguna, sólo las había visto en el cine y no sabía como describirla. Fui a una, sintiéndome una investigadora, y lo pasé bomba, con mi pala con número, pujando y comiéndome con los sentidos todo lo que veía, oía, olía y tocaba. Y con el cuaderno al lado.  También quise saber como se sentía vestida con un traje del siglo XIX y alquilé uno. ¡Pesaba un montón! y hacer cosas cotidianas con el era complicado.

Hay muchas más cosas, todas se pueden aprender. Pasaréis ratos fantásticos, de evasión en el mundo de vuestros personajes y hará que os fijéis más en la vida real. ¿Os animáis?





En mi butaca favorita cuando quiero poner las piernas en alto
Mis dos rincones para escribir:


En mi escritorio








miércoles, 18 de septiembre de 2013

Josefa-Juana,Josefina, Jóse, Yayita: mi abuela.

Esta entrada de hoy, no es un relato de ficción ni un historia sucedida. 
Es la carta que le escribí a mi abuela, mi querida Yayita, y que leí en su funeral en febrero de 2000. Todos los días la recuerdo, al principio era de forma triste y nostálgica; hoy años después su figura me da luz, me inspira, me alegra, sonrío cuando recuerdo sus expresiones extremeñas, sentada tejiendo patucos, su imagen en la ventana del salón esperándome con ilusión... ¡tantas cosas! y entonces doy gracias a Dios por el regalo que me hizo de poder disfrutarla tanto tiempo y de manera intensa y plena.
Así es como pienso que debemos recordar a las personas que hemos amado, dando gracias por haberlas podido tener a nuestro lado, no importa cuanto tiempo, pues los cristianos tenemos  la esperanza firme de que volveremos a estar juntos bajo el abrazo amoroso de Dios y esta vez eternamente.

" Nuestra querida Yayita, tus nietos queremos agradecerte todo lo bueno que nos has dado a lo largo de tu intensa vida junto a nosotros.

Gracias por haber entendido que el Pilar fundamental de esta vida es la Familia y habernoslo transmitido con tu ejemplo de dedicación y amor  a todos nosotros.

Gracias por habernos acompañado cariñosamente en todas las etapas de nuestras vidas. Estuviste en nuestra infancia, llevándonos al colegio, siempre al día de nuestra vida escolar; viviendo con ilusión nuestras Primeras Comuniones, y preocupándote hasta por la más tonta de nuestras enfermedades. Estuviste en nuestra adolescencia, compartiendo vacaciones, confidencias e infinidad de momentos entrañables y ahora que nos hemos hecho mayores estabas ahí para interesarte por nuestros trabajos y nuestros amigos, prestando siempre un especial interés por aquellas personas que se han ido convirtiendo en nuestros maridos y mujeres y sintiéndote enormemente feliz con la llegada de tus primeros bisnietos y, sobre todo, siempre has fomentado la unión entre todos nosotros.
Esta presencia constante nos ha hecho sentir adoración por ti y tener el convencimiento de que hemos tenido una abuela singular, cercana e irrepetible.

Gracias por habernos enseñado como llenar las sombras de la vida, porque toda existencia humana tiene sus luces y sombras y estas últimas supiste llevarlas con dignidad, fe y resignación; y en los problemas familiares siempre encontramos tu consejo, nunca tu imposición.

Gracias por haber sido tan libre, llena de alegría, humilde y humana; con esa vitalidad que tanto te hacía disfrutar de cada momento que pasabas con nosotros y sobre todo por haber hecho crecer en ti esos dones que te fueron concedidos, porque tu carácter generoso ha sido fruto de tu esfuerzo diario por mejorar.

Por la inmensa fe que siempre has tenido hasta el último día de tu vida y, que contigo nos has hecho vivir, sabemos que tu alma vive la vida eterna junto al Señor, como eterno será también tu recuerdo en nuestros corazones."


Una chica de su tiempo a principios de los años 30
Las dos en el Retiro en 1970




Un día feliz: la boda de una de sus nietas en Julio de 1999


lunes, 2 de septiembre de 2013

El tenista inesperado

Empieza un nuevo curso y con el, un montón de buenos propósitos. Uno de los más habituales: "este año hago deporte". Todos, en nuestra medida y posibilidades podemos.  Os voy a contar una historia, que espero que os motive.

Erase una vez  un chico al que conocí en el aeropuerto de Barajas no hace mucho tiempo. Yo, viajaba a un lugar de centroeuropa y, esperaba sentada y aburrida a que saliera mi vuelo en la sala de embarque. Me levanté a curiosear las otras salas y leer en los monitores a donde viajaban todas esas caras de aburrimiento.

 Me fijé en alguien que sonreía, ¡Ah! ¡por fin una novedad! Era un adolescente vestido deportivamente, con una mata de pelo negro rizada y cejas muy pobladas; portaba  unas fundas  de raquetas de tenis sobre las rodillas, hablaba moviendo unos brazos fuertes, con energía y vitalidad. Nada tenía de especial, salvo por un detalle: estaba sentado en una silla de ruedas, la miré bien  era de competición y parecía el vehículo habitual del chico. Decidí que quería enterarme de qué le había pasado.
- ¡Hola! ¿Juegas al tenis?-pregunté
El sonrió moviendo afirmativamente la cabeza:
- Sí.
-¿Se te da bien?
Se rió de buena gana, pero no dijo nada. Yo, me desconcerté un poco. Un señor a su lado, que resultó ser su entrenador aclaró:
-Es campeón de España de tenis en silla de ruedas.
Abrí los ojos como platos. Le pregunté cómo se llamaba:
-Daniel Caverzaschi.
Puse cara de póquer, este chico  daba muchas sorpresas, era como una muñeca Matriuska, sacando sorpresas. Me aclaró que era español. Su minusvalía era de nacimiento y había empezado en el tenis a los once años.
 A los 15 ganó el Open Nacional y a los 19 fue campeón del Mundo Junior de Tenis Adaptado en Sudáfrica y participó en los últimos Juegos Paralímpicos de Londres, entre otros logros. Me contó lo mucho que entrenaba y la pasión que sentía por el deporte, había hecho baloncesto, béisbol, fútbol americano, esquí náutico, natación...
Y, además estudiaba económicas en Inglaterra.
-¡Tengo que estudiar un montón! exclamó con una sonrisa



Por megafonía anunciaron mi vuelo. También, el suyo a una ciudad donde jugaría una competición.  Me despedí, con pena, había sido un ratito delicioso, había sido como estar metida en un cuento con un protagonista de los que enganchan. Le deseé mucha suerte en su vida profesional. En la personal, estoy segura de que con esas cualidades: fuerza de voluntad, trabajador, sociabilidad, simpatía y ese empeño en afrontar su destino lo mejor posible, le irá muy bien.

Y vosotros: ¡¡Arrr! ¡¡a hacer deporte!!

lunes, 22 de julio de 2013

El perdón

EL PERDÓN

El amor y el perdón, son temas alrededores de los cuales gira mi novela: " Un mediador inesperado".

Teresa,  la protagonista, siente dolor por el comportamiento de su marido y, no es capaz de perdonarle. A lo largo de la novela, vemos el proceso interior de la protagonista.  Y de eso me gustaría hablar: del perdón. Esta vez el Mediador inesperado, va  a ser el perdón.

Viene del latín,  "per" , que significa "por completo" y "donare", que se entiende como "regalo o donación". En este sentido perdonar es : donarse por completo, en abundancia, sin límites, remitir, la deuda, ofensa, falta, delito u otra cosa.

Perdonar parece un signo de debilidad y pusilanimidad  y, sin embargo es un acto que requiere gran fortaleza y valor. El perdón es medicina y bálsamo para nuestras heridas. El perdón cura,  no es cuestión de sentimientos, sino de voluntad.

Y ¿Cómo perdonar? Nadie ha dicho que sea  fácil. Pero hay varias claves:

-Partimos de una situación en la que estamos inmersos en nuestras "zonas de comodidad", por ejemplo: la autocompasión, que es una peligrosa espiral, que nos impide ver más allá de nosotros mismos.
- La resistencia a expresar lo que pensamos o sentimos de una manera objetiva. Hay que evitar que se nos escape el control de nuestros impulsos y aprender a limitarnos, para expresarnos de forma adecuada.
- Nos empeñamos en estar tristes en nuestra propia desgracia, para no enfrentarnos a nuestra obstinación y, ello acaba por anular nuestra capacidad de reconocer culpas y de pedir perdón.

Hay que luchar para salir de esta tela de araña.

Dijo Tales de Mileto, que la cosa más difícil del mundo es conocerse a uno mismo. Por tanto debemos mirarnos por dentro. La propia observación, lleva a tener conciencia de que es lo que hemos hecho mal y, nos ayuda a salir de la espiral de tender a echar la culpa a los demás de nuestras desgracias. El conocimiento propio nos puede ayudar en este peligroso engaño; es cierto que las circunstancias ajenas forman parte del problema sin duda, pero no debemos eludir nuestra parte. En el camino, hay muchos sentimientos que nos resultan desagradables, pero que no tienen por qué ser negativos, lo que hay que intentar es averiguar que conviene cambiar y cómo.

Otro dato fundamental, es saber escuchar, a veces no lo hacemos, porque estamos inmersos  preparando la respuesta y pensando como "quedar bien" o "rebatir" a la otra persona. O bien porque estamos empeñados en que tenemos razón. Hay que hacer el esfuerzo de hacer un ejercicio de humildad.


No son las cosas que nos pasan las que nos hacen felices o dichosos, sino el modo en que las asumimos.



¡Adelante con la tarea! utilicemos este Mediador que es el perdón en nuestras relaciones con los demás. Y no olvidemos algo fundamental: que a nosotros Dios nos perdona siempre, confiando en El, acertaremos.  

domingo, 12 de mayo de 2013

UN MEDIADOR INESPERADO

El título de mi novela viene como anillo al dedo  a una vivencia que he tenido hoy, y que me lleva a reflexionar en la necesidad de ser  un mediador para alguien. Convertirnos en un enlace para quién  lo necesite o ser esa persona que esperan para que les ayude o les de algo que precisen. Puede ser una ayuda económica, material o de tiempo para escuchar.
Mi hermano, me contó brevemente una historia que me impresionó. Un señor jubilado y enfermo que debe trabajar  para ayudar a los suyos. He querido conocerle y transmitiros su historia. Sé que os va a gustar y que sacaréis algo positivo de ella. Os la cuento:

Llego al lugar de trabajo de este señor. Es una casa residencial del barrio Salamanca. Tiene una entrada señorial y elegante con dos escaleras. En medio está el pequeño habitáculo del conserje. Me acerco despacio. Está sentado en una desvencijada silla, enfrascado en su móvil, mandando un mensaje.
Le contemplo unos segundos. Lleva el pelo canoso peinado hacia atrás, un bigotillo también plateado. Tiene buen color de cara, las manos callosas, lleva un grueso anillo de plata en el dedo anular izquierdo. Va vestido con una camisa azul, limpia y su aspecto es aseado.
Toco el cristal con cuidado. Levanta la mirada y me abre la puerta. Se pone de pie, tiene buena planta. Le explico quién soy y le pido que me cuente su historia. Me mira un poco desconcertado pero accede.
Me doy cuenta que no sé cómo se llama y esa es mi primera pregunta.
-Manolo. Pero si prefiere llamarme Manuel...
-Si todos le llaman Manolo, yo también- Le digo. Yo soy Sonia.
Al principio es parco en palabras, me recuerda  a un viejo coche que le cuesta arrancar, pero que una vez puesto en marcha  es capaz de hacer muchos kilómetros.
Empiezo por preguntarle por su trabajo.
-Viene los fines de semana,¿ verdad?
- Si. Llego a las nueve menos cuarto para abrir a las nueve y estoy todo el día, sábados y domingos.
-Pero usted ¿está jubilado?
-Sí, hace mucho, pero...
Me mira dudoso, no sabe si contármelo. Yo sonrío y le ayudo:
-Lo necesitará...
-Eso es, tengo un nieto de 16 años que está estudiando, quiere ser médico... y tengo que ayudar, por eso estoy aquí. Y hace un gesto de conformidad con los hombros.
- Y antes ¿En qué trabajó usted?
-Empecé de mecánico, y luego estuve veinticinco años en esta finca de portero.
Adivino que este hombre ha trabajado toda su vida y le pregunto que a que edad empezó.
-A los cinco años...
Pensé que había entendido mal y le pedí que lo repitiese y no, había oído bien. A los cinco años empezó a ir al campo, a lo que llamaban "buscar" y escarbaba patatas y lo que encontrase, para llevarlo a casa para comer y ayudar a sus padres y tres hermanos.Fueron tiempos de hambre, me explica.
Impresionada le pregunto  si a esa edad era consciente de lo que hacía. La respuesta:
-Yo tiraba, sabía que tenía que tirar... me dice con seguridad.
-Entonces no pudo ir al colegio... comento yo.
-No, casi nada,
-Pero sabe usted leer y escribir... y mandar sms-apostillo.
- ¡Anda claro!  y a leer y escribir aprendí a los quince años en una escuela nocturna.
Me cuenta que su familia es originaria de Granada. El se vino a Madrid a los diecisiete años y desde entonces vive aquí.
Le pregunto por su salud y me cuenta que tiene un cáncer, que ya le han operado diez veces y que está esperando una próxima intervención. El día 27 tiene que ir al médico.También tiene mal una rodilla.
Le digo que le pondré una velita a la Virgen para que vaya todo bien y se recupere pronto. Me dice que en la última operación, en la misma semana ya estaba en la portería.
-Usted es superman y no me lo ha dicho...- le digo de broma, y nos reímos los dos.
Asombrada por su naturaleza, le pregunto que como lo hace para mantenerse tan bien, pese a los achaques. Me cuenta que siempre se ha movido, que le gustaba montar en bicicleta. Tenía seis en el trastero y se las han robado hace poco, se lamenta. Añade que todos los días en su barrio, da un paseo de dos horas. Por eso tiene tan buen color, pienso.
Le pregunto que como puede andar con esa rodilla fastidiada y me señala un bastón. Está apoyado sobre una mesa, es marrón y tiene una empuñadura bonita. Me ha recordado al de mi abuelo, que ahora guardo como un recuerdo entrañable en mi casa.  
Suena la radio, música moderna. Le pregunto que a él que le gusta.
-¡Flamenco!- me dice encantado.
Aprovecho el momento distendido para preguntarle por su mujer.
-¿Cómo la conoció?
-Vivía en un pueblo cercano al mío...
-¿Era guapa?- le interrumpo.
Se ríe.- Bueno... muy así no, pero no estaba mal. 
-¿Les ha ido bien?- es una pregunta impertinente, lo sé. Pero estaba deseando saberlo.
Manolo, hace un gesto complacido y me dice que sí, que ha sido un buen matrimonio.
Qué alegría me ha dado. Dios aprieta pero no ahoga. Han tenido cuatro hijas y varios nietos. Me cuenta que  su mujer está fastidiada también de la rodilla, pero que sigue activa.
Luego me mira con cara de pillo y me hace una confidencia.
-A mi me gustaban mucho las chicas, tuve varias novias...
-¡Ah!- río divertida-Sería usted guapetón.
-Pues mire -me dice orgulloso- yo tenía una buena mata de pelo negro y rizado... y hasta hace bien poco, que se se me ha caído -añade con un mohín de fastidio.
Me mira y se acerca. Intuyo que viene una confidencia. 
-Antes tuve una novia que no he olvidado...
-¡Ay los amores juveniles! nunca se olvidan ¿verdad? Cuénteme...
-Era una vecina mía, cuando me fui a la mili nos escribíamos y  me enamoré de ella. Pero otra vecina un día hablando con ella le dijo:" Uy Manolo está en la mili en Vitoria y muy contento con su novia".
 Le interrumpo: -¡Pero Manolo, que noviero era usted!. Se ríe y termina de contarme la historia:
-Ella me escribió diciéndome: "no podemos escribirnos más". Yo rompí sus cartas ¿sabe? pero no la he olvidado. Parece que la estoy viendo... me dice con una mirada que le lleva a un pasado muy lejano...
Vuelvo al presente y le pido que me enseñe una foto de su mujer. Se acerca a su chaqueta, saca una vieja cartera marrón y empieza a rebuscar. Veo el abono de la tercera edad, un papelito con anotaciones, una estampa de la Virgen... aprovecho para preguntar:
- ¿Es usted creyente?
Levanta la vista y me mira: -Sí, pero ahora no soy muy practicante porque como tengo que venir aquí...
Se disculpa. No encuentra la foto. Le digo que entonces tenemos que volvernos a ver, porque quiero verla. Quedamos en que el sábado próximo me la traerá... y otra suya de joven. Tengo que ver esa mata de pelo negro con rizos.
Nos despedimos. Le doy dos besos que me devuelve complacido. Bajo las escaleras de la casa y me doy la vuelta. Manolo ha salido del garito y me despide con una sonrisa y un gesto de adiós con la mano, gesto que yo repito.

Yo pretendía ser una "mediadora",darle un tiempo, conversación,algo de entretenimiento. Pero él ha sido mi mediador, me ha enseñado en una hora tantas cosas, que vuelvo a casa con muchas reflexiones positivas para meditar esta noche.La primera: no rendirse ante nada y luchar.

Ah, no os lo he dicho. Manolo tiene 87 años. 87 valientes años, llenos de coraje, fuerza y aún sueños por cumplir. ¡Gracias, Manolo!



jueves, 14 de febrero de 2013

Emociones en febrero


El mes de febrero está lleno de fechas importantes para mi, y muy ligadas a mis seres queridos. En estos días sería el cumpleaños de mi padre, el de tía  Carmen, en este mes se casaron mis padres; es el aniversario de mi abuela Josefina . Y para rematar es mi cumpleaños. Son muchas emociones y para compartirlas, os dejo una selección de 16 cosas que me gustan, para que podáis disfrutarlas también.




Una pintura:


"Almuerzo sobre  la hierba". Édouard Manet. Museo D'Orsay. París.
Contrastes, ruptura,  osadía.

Dos libros:



Amor, culpa, compasión... de la extraordinaria pluma de Stefan Zweig.
Mi novela, que da título a este blog.
Viajes en el tiempo, romanticismo, perdón.



Tres fotografías:
Mi abuela Yayita. Inolvidable, ganas de vivir, singular.
Tía Carmen. Diversión, carácter, amistad.

Papá y yo en nuestro primer verano. Ternura, amor, luz.



Cuatro ciudades:
Venecia. Agua, romanticismo, encanto.
París. Eterno, grandiosidad, emociones.


Nueva York. Ilusión, magia, resplandor


Almendralejo. Infancia, entrañable, raíces.




Tres canciones, dos películas:



Bob Dylan. Summer Days.
Viajando en coche con el pelo al viento...



Celine Dion. C'est pour toi.
Delante de una chimena viendo el crepitar del fuego.



Música para los Reales fuegos artificiales. Haendel.
Una cena al aire libre una noche de verano contemplando fuegos artificiales...


Para emocionarse con los amores imposibles.


Para verla con una sonrisa y  un montón de chuches


Y para terminar... la imagen número 16, el día de mi nacimiento, mis flores preferidas.