miércoles, 23 de enero de 2013

EL PRINCIPITO

Después de un tiempo de diapausa, tal cual insecto, vuelvo dispuesta a  a volar alto, entre letras, libros  y pensamientos.

Lo hago con una recomendación de lectura clásica, el célebre cuento "El principito", que a tantos nos ha enamorado.
Su autor, fue el escritor y aviador Antoine de Saint Exupéry. (Lyon 1900- Costa de Marsella 1944).
Es una historia con una aparente simpleza, pero que esconde profundas metáforas sobre el amor, la amistad y el sentido de la vida.


Antoine de Saint-Exupéry y su mítico Principito


El personaje principal es un niño, que viaja de planeta en planeta haciendo preguntas que se dan por hechas y que a nadie interesan.  Vive en un pequeño planeta, que representa su propia vida y los otros planetas  son las vidas de las personas que va conociendo.

Varias cualidades  del principito me gustan mucho y, las destacaría:

La primera es que sabía mirar con el corazón, ésta es una mirada que no se queda en la superficie de las cosas.
Valoraba a las personas y cosas por lo que eran y nunca por lo que hacían o por lo que costaban.
El amaba profundamente a su rosa, esta era presuntuosa, caprichosa, presumida y orgullosa. 
El la aceptaba como era y la quería así. Era capaz de cuidarla sin quejarse de sus defectos, sin menospreciar sus limitaciones y sin anular su personalidad. Si hubiese esperado a que fuese como él quería, se hubiera estado amando a si mismo.

—Adiós —le dijo a la flor..Esta no respondió
—Adios— repitió el principito,
La flor tosió, pero no porque estuviera resfriada.
—He sido una tonta —le dijo al fin la flor—. Perdóname. Procura ser feliz.





La segunda es la cualidad de aprender a nombrar los sentimientos y expresarlos. El principito era capaz de llorar en público. Se extasiaba ante una puesta de sol, demostrando con ello una sensibilidad ante la belleza.


—¿Sabes? Cuando uno está verdaderamente triste le gusta ver las puestas de sol

La tercera era la capacidad de permanecer  largos ratos en silencio. Estoy de acuerdo en que para conocernos necesitamos espacios y tiempos para nosotros. Hacer gimnasia interior con tiempo. ganas y empeño.
"Tiempo para pasar las cosas por el corazón"

—Lo esencial es invisible para los ojos 


Y la última es que el principito es capaz de descubrir en el agua del pozo un signo de amor. El agua es un elemento que refresca, limpia y purifica. El mismo efecto que tiene el perdón. 
¿El perdón es olvidar? No. Es reconocer el daño. 
Perdonar no consiste en palabras y sentimientos, engendrar perdón es apoyarse en lo pasado para encontrar los medios de dar una orientación nueva: es cambiar la vida, reiniciar y no desear mal a otro.

—El agua puede ser buena también para el corazón...