lunes, 30 de junio de 2014

FARMACHIP

Farmachip, es el título de la primera novela escrita por mi amiga y compañera de taller literario, Cristina Gumuzio. Ella es licenciada en farmacia, trabajó varios años en una empresa familiar dedicada a la industria farmacéutica  y actualmente lo hace en Mungía, en su oficina de farmacia Ortopedia. 
En el 2008 comenzó  a hacer cursos de iniciación a la escritura. En unos de ellos, nos conocimos  de forma virtual. Luego compartimos una divertida cena de fin de curso y pude comprobar que es una persona encantadora, inteligente y con mucha sensatez.
La amistad ha continuado, gracias a ese malévolo trasto que es facebook, pero que a veces da sorpresas agradables. 
Respecto a esta novela, conocí los primeros gérmenes, así que tengo cariño a esta historia y fue para mi una alegría recibirlo ya terminado, hace unas semanas en casa y  poder tocarlo y disfrutar con sus páginas.

El argumento, nos cuenta como un grupo de científicos de varios países y distintas profesiones son invitados a participar, en contra de su voluntad, en un ambicioso proyecto secreto: el diseño del primer infofármaco. Vamos siguiendo las aventuras de este grupo, como se relacionan entre ellos, con sus superiores, como avanzan en el proyecto, sus sentimientos ante la difícil situación y lugar en que se encuentran, que no voy a desvelar, naturalmente. Los ingredientes están sabiamente mezclados en una acertada coctelera: suspense, intriga, misterio y romance. El final es sorprendente y no os dejará indiferentes.

Portada de Farmachip
Distintos links parq adquirirlo:
En la Casa del Libro:

En el Corte Inglés: 

Y en Amazón:

Os dejo una pequeña entrevista con Cristina, para que la conozcáis un poco  más a ella y a su libro.

1-¿Cuál es el germen que te dio la idea para escribir esta novela?

La enfermedad de una persona querida.

2-¿Hay alguna relación entre tu trabajo como farmacéutica y tu labor como escritora?

No hay ninguna relación entre mi profesión y la escritura. Empecé a leer cuando era pequeña y siempre soñé con poder escribir una novela. Digamos que era una asignatura pendiente, y en muchos momentos una terapia que me ayuda a evadirme.

3- ¿Cuándo  escribes?

Con el jaleo de vida, que tengo, la farmacia, tres hijas... escribo cuando me dejan. Intento aprovechar un ratito a primera hora de la mañana, antes de irme a trabajar, al mediodía cuando vuelvo a comer, y por la noche. Lo mejor, los sábados o domingos por la tarde, que las niñas salen con sus amigas y ¡ la casa está en silencio!


4- ¿Crees que puede ser una realidad próxima el diseño de un infofármaco?

Es una idea que me costó bastante pensar. Hoy en día con las cosas tan sorprendentes que suceden en el mundo, como por ejemplo una foto que envías en un segundo a otra parte del planeta por whatsapps, pienso que todo puede ser posible.

5-¿Cuáles son tus autores favoritos?

No me quiero definir, porque seguro que dejo alguno del que arrepentiría no haber nombrado. Digamos que me gustan todos los que escriben un libro capaz de emocionarme. 

6- Por último ¿tienes algún nuevo proyecto literario entre manos?

¡¡¡Siii!!! Este curso he estado en el Ateneu de Barcelona, estupendo profesor temario... y para el próximo curso, también me he apuntado. Después de acabar la corrección de Farmachip, que he acabado hace un par de meses, he vuelto al proyecto que empecé en la Escuela de Escritores de Madrid: "Tormenta solar". De momento estoy releyendo lo escrito, añadiendo, quitando cosas y pensando en el final. 
-Cristina divertida añade: ¡Sólo me queda escribir el nudo! ¡Casi nada!

Muchas gracias, Cristina. Te deseo mucha suerte con Farmachip y con tu nuevo proyecto. Y ¡ tenemos una cena pendiente!

domingo, 15 de junio de 2014

BODAS DE ALGODÓN

Hace exactamente dos años en un día de primavera como este, di el pistoletazo de salida al blog, con el fin de compartir con mis amigos y con quién quisiera leerme; comentarios de mi libros; de literatura, para colgar relatos; recomendar libros. y contar cosas personales relacionadas con la lectura, escritura, y con personas especiales.

Han sido dos años agridulces. He disfrutado mucho pensando y escribiendo las entradas y también leyendo vuestros comentarios positivos y alegres. Os doy las gracias a todos los que me habéis leído y habéis participado


"En la sombra me amenazan mil espectros" escribía Juan Ramón Jimenez, en su poema "Nocturno". Así me he sentido en la parte agria. Pero también hay esperanza y un resurgir:


"Al olmo viejo, hendido por el rayo

y en su mitad podrido,
con las lluvias de abril y el sol de mayo
algunas hojas verdes le han salido"... Antonio Machado.


Haciendo un breve recorrido de este tiempo, tres entradas fueron especiales para mí, por la popularidad que tuvieron.
La más seguida fue:  "Los niños y adolescentes si leen". En ella entrevistaba a mis sobrinos, Rodrigo y Luis
.
http://unmediadorinesperado.blogspot.com.es/2013/11/los-ninos-y-adolescentes-si-leen.htm

Muchas veces cuando leemos un libro o vemos una película nos preguntamos ¿Qué pasaría después? ¿Qué fue de ellos?

Os lo voy a contar:  En este tiempo, Luisito ha cumplido once años recientemente y Rodrigo pronto tendrá 14. Los dos han crecido en estatura y madurez. Y les sigue gustando leer. Rodrigo me cuenta que está leyendo de nuevo la tercera parte de "Los juegos del hambre" porque le gustó mucho. Me parece bien, releer es un reencuentro placentero. También ha leído a Sherlock Holmes.
Y a Luisito, cuando le pregunté que leía actualmente me contestó: "yo, es que ahora me dedico más a la música" me reí mucho. Pero sigue leyendo. Lo último "Arda turan el genio de Bayrampasa" Además de "Capitanes intrépidos" de Rudyard Kipling, que amablemente me prestó para que lo leyera. Por cierto, terminó la novela que estaba escribiendo, aquella ambientada en Almendralejo, el pueblo que los cuatro, los niños, su padre y yo, llevamos en el corazón.

La segunda entrada más popular fue "Emociones en febrero"

http://unmediadorinesperado.blogspot.com.es/2013/02/emociones-en-febrero.html

En ella contaba lo especial que es para mí el mes de febrero, y os contaba las cosas que más me gustaban en diferentes materias. Mi cuadro favorito sigue siendo "Almuerzo sobre la hierba" de Manet, que he vuelto a ver no hace mucho en el Museo D'Orsay en un viaje, que guardaré siempre en mi corazón.
Puse tres fotografías de personas a las que quise entrañablemente, y  a las que debo añadir dos más: la de los dos seres que dan luz a mi vida.


Rodrigo, concentrado en su libro


Luisito, "devorando" Los Simpson

Me siguen gustando las sencillas margaritas, y la canción "C'est pour toi de Celine Dion" :... " No sé muy bien lo que soy. Soy alguien nuevo. Alguien más bello y puedo ser mas fuerte"

https://www.youtube.com/watch?v=u9AIn3xE8wI


Y la tercera entrada: "Un mediador inesperado"

http://unmediadorinesperado.blogspot.com.es/2013/05/un-mediador-inesperado.html

Estaba dedicada a Manolo, en ella contaba la historia de un señor de 84 años mayor y enfermo, que aún trabajaba los fines de semana en una portería para ayudar a su familia, especialmente en los estudios de un nieto suyo.
En la actualidad, y tras una operación, se jubiló definitivamente. Está algo pachucho, pero  tranquilo y con su mujer en su casa. Y espero que disfrutando del flamenco, que tanto le gustaba.
Desde aquí le mando mi admiración y el deseo de unos días finales pacíficos, y con el orgullo del deber bien hecho.

Me gustaría seguir escribiendo aquí. Aún no sé si lo haré. En caso afirmativo, desearía que el blog se identificara con tres S como empieza mi nombre: sencillez,  sensibilidad y serenidad.



-GRACIAS-

lunes, 2 de junio de 2014

EL MENDIGO, FACEBOOK Y LA MARMOTA

Esta entrada me la han inspirado mis amigos del Facebook. 
Hace unos días colgué un post en el que comentaba que salgo a correr tres días por semana en los que paso siempre por una esquina donde hay apostado un mendigo. Los primeros días no le decía nada, pero luego empecé   a darle las buenas tardes, porque ya nos "conocíamos" y el me las devolvía igual, siempre con una sonrisa amable. Con humor comenté que me parecía estar en la película "Atrapado en el tiempo" reviviendo mi particular día de la Marmota.  La escena era siempre idéntica y yo me preguntaba si cambiarla, quería hacer algo más, pero me daba reparo. Así que dije a  mis amigos de FB que admitía sugerencias.

Constanza opinaba que seguramente agradecería que hablase con él, pues la soledad es dura. Mi prima Gracia decía que debía entablar una pequeña conversación intrascendental para ver si quería hablar o no. Fernando opina que siguiera con mi rutina hasta que decidiese que hacer con criterio de cabeza o corazón, pues si las decisiones no son propias siempre dejan insatisfecho. Carla, contaba su experiencia, con el señor que pide en la puerta de su Iglesia, como con el tiempo ha establecido un contacto en el que le contó su vida y remarcaba con razón que son igual que nosotros, unos días más receptivos que otros. Coto hizo notar que los pobres no muerden porque no tienen comida y Manolo le discutió con humor, que si no muerden es porque no tienen dientes. Mi prima Patricia decía que lo mejor es hablar con ellos, y que el saludo y la sonrisa son imprescindibles. Amalia me aconsejaba dejarle un bocadillo y no hablar, lo haría él la siguiente vez. Juan Ramón opina que ser amable es un don de personas inteligentes y con clase. Mi amiga Ana le dio la razón. Juan Luis decía que el día de la Marmota tiene su encanto, seguro que para él, y que podría no ser buena idea romperlo sin saber qué lo iba a sustituir. Ester opinaba que no me metiese en la piel del mendigo y que hiciese lo que me pidiese el cuerpo. Y mi prima Cris, me dijo por teléfono que tuviera cuidado.

A todos os doy las gracias, así como los muchos "me gusta" que habéis puesto en la publicación y en las opiniones. Entiendo que os interesabais por el tema y por la suerte del hombre.

Todas las opiniones me parecían buenas, por solidarias, prudentes y razonables. Y después de pensar; esta tarde he salido a correr con algo en la mano... un bocadillo que hice minutos antes en mi cocina y que envolví en papel de plata. Hice la ruta habitual, cuando pasé por la acera de enfrente le ví, como siempre de negro, con el vasito de plástico en la mano y los paquetes de kleenex en la otra. 
Al dar la vuelta me acerqué hasta su esquina.
 Le di a pausa a mi Endomondo, la aplicación que tengo en el móvil, encargado de contar el tiempo, la distancia etc. y...al llegar ¡no estaba! pregunté a un chico que repartía propaganda y me dijo que se acababa de ir.
 Miré y le encontré sentado tras un kiosco, estaba contando sus monedas. Esperé detrás de un árbol a que terminara su recuento, y de rascarse la nariz. Me paré delante de él y dije lo de siempre: "Buenas tardes" y le alargué el bocadillo. Me miró sorprendido, luego lo miró y se echó a reír. En el papel de plata había pintado unas caritas sonrientes y había puesto una pegatina divertida. Comer es fundamental pero reír también ¿no? 
Me gustó que tuviera sentido del humor.
 Me iba a ir cuando me dijo: ¡eh! ¡Gracias! vi que quería decir algo más y me volví. Le pregunté su nombre y me soltó una retahila. Entendí algo así como Boniato, Igor...¡es que me nombró a toda su familia! sólo reconocí Mónica, que debía ser su hija pequeña, pues con la mano lo indicaba. Me explicó que era de Bucarest y acto seguido empezó a hablar sin parar. No pude entender casi nada, su castellano es ininteligible, pero capté que vivía en algún lugar bajo, con mucha gente y que unas esquinas más arriba tenía familia que tocaba música.
 Cuando se calló, sonreí y me despedí con la mano, él miró al cielo, me señaló, y dijo algo que no entendí, seguramente eran gracias. Me ha gustado mucho la experiencia, él estaba contento y yo también.

Por cierto, el bocadillo lo comerá bien, pues pude ver que no le faltaba ningún diente!!!


Imagen subida por Gracia en el post de Facebook