lunes, 21 de diciembre de 2015

EL DÍA QUE ME HICIERON CONSUL

Todo comenzó con una llamada del presidente del CIT (Centro de Iniciativas Turísticas) creado hace 46 años, D. Antonio Díaz Rodriguez, en la que me notificaba mi nombramiento como Cónsul de Almendralejo. Quedé sorprendida, emocionada y agradecida. De nuevo, mi tierra volvía a darme una gran alegría. Agradecí a D. Antonio y el CIT, esta atención y le dije que por supuesto estaría presente en todos los actos.

Éstos tuvieron lugar el pasado domingo 13 de diciembre, fecha en la que se celebró el día del CIT. 
Los actos comenzaron con una Salve a nuestra Patrona, la Virgen de la Piedad, en su Ermita. Construida a principios del s. XVI y remozada en el s XVIII. En su Altar Mayor, tiene un precioso retablo barroco. Al terminar la Salve, los premiados y sus familias, tuvimos el privilegio de saludar a la Virgen en su Camerín.

Ermita de la Virgen de la Piedad
Después nos trasladamos al Ayuntamiento.  El edificio que acoge al Cabildo, es el bello Palacio de Monsalud, construido en 1752, y donde nació el poeta José de Espronceda. En su Salón de Plenos tuvo lugar la entrega de galardones.  D. Antonio  comenzó con unas acertadas palabras acerca de la adhesión a la Alcaldía, por parte del CIT ,  en la que prima el respeto a la Autoridad, por encima de cualquier ideología. Igualmente dijo que se destacaban la labor de las personas. sin mirar   colores políticos, o riqueza y pobreza.

Los premio este año, ya en su 41 aniversario, que se conceden, fueron otorgados a:

"Importante de Almendralejo 2014" a la Banda Municipal de Música de Almendralejo, que recogió su director D, Narciso González.
"Caballero de la Orden del Miajón de los Castuos" al Excmo. Señor D. Manuel Pecellín Lancharro.
"Premio Ciudad de la Cordialidad-Memorial Julio Luengo" a la entrañable Doña Flor Martínez, como promotora y conservadora de las Cruces de Mayo.
"Premio CIT a la Hostelería" por su labor, a los empresarios del Café Roma.
"Título de Cónsul de Almendralejo" por llevar a gala el nombre de nuestra Ciudad, a Doña Marilina Arroyo García-Moreno, que vive en Algeciras, al empresario Benito Herrera Rama que vive en Sant Joan Despí, y a mí misma.

Antes de la entrega a cada galardonado,  hizo D. Antonio una semblanza profesional y humana de cada uno. Todos los premiados agradecimos este personal y detallado esfuerzo, que nos hizo conocer mejor a cada persona o institución. Fueron palabras llenas de cariño. Yo, personalmente agradezco a D. Antonio las que me dedicó, así como el recuerdo que tuvo para mi padre. También debo agradecer a Manuel Rodrigo Asensio, el cariño puesto en esta concesión. La emoción me embargaba cuando recogí el diploma, el recuerdo me llevó hasta mi padre y mis abuelos almendralejenses,  que me inculcaron el amor por esta tierra.
Con el Alcalde D. José García Lobato y el Presidente del CIT D. Antonio Díaz Rodriguez
Foto de familia de los premiados
Palacio de Monsalud

En nombre de todos, leyó unas palabras de agradecimiento el académico D. Manuel Pecellín Lancharro, nuevo Caballero de la orden del Miajón de los Castuos. Dijo que la gente de Almendralejo tiene cinco cualidades, que destacan por encima de otras: La alegría de espíritu y cuerpo, con su constante sentido del humor; la generosidad, incluso abrumadora; la delicadeza de espíritu, en ocasiones ahogada por su aparente rusticidad;  y por último: la competencia lingüística en la mayoría de sus gentes. Querido D. Manuel, estoy completamente de acuerdo en este retrato que hace usted de nuestros paisanos.
Quiero destacar que mi compañero Cónsul D. Benito Herrera, sugirió un minuto de silencio por los dos policías asesinados en Kabul, Isidro Gabino y Jorge Tudela. Y así, con el mayor de los respetos y recuerdo, todo el Salón de Plenos quedó ahogado por un emocionante silencio.
Cerró el acto el Alcalde, D. José García Lobato, que animó a los más jóvenes a que se unan al CIT, y que continúen la labor de ésta.

Después de la entrega, feliz  con mi diploma, me hice unas fotos delante de los retratos de Espronceda, Carolina Coronado y la Marquesa de Monsalud. Me encontraba charlando con mi querida amiga Carmen Fernández-Daza, directora del Centro Cultural Santa Ana, cuando se me acercó el Alcalde, con algo mío en sus manos. ¡Había olvidado mi bolso! con un envidiable sentido del humor me dijo: " Y aunque sea un político, no te he quitado nada". Ese humor del que hablaba D. Manuel...

El último acto y broche de oro, fue una comida en el Círculo Mercantil.  Divertida y entrañable. Tuve la suerte de estar sentada con el vicepresidente del CIT, D. Leocadio Moya y su encantadora mujer, Dª Julia Murillo. Padres, por cierto, de mi amiga y compañera de colegio, Inma Moya Murillo. D. Leocadio y yo repasamos hechos históricos, como la pernoctación en el pueblo del Emperador Carlos I, y también de su mujer, Isabel de Portugal, con motivo de sus desposorios. También recordamos que igualmente durmió la reina María de Rumanía, este hecho me fue narrado muchas veces por mis abuelos. Pero, tengo una memoria pésima y de las fechas no me acordaba. D. Leocadio, de todas, quedé encantada con su colosal memoria, y las numerosas anécdotas de mi Ciudad, que con su simpatía, me contó. 
A su derecha se encontraba el académico D. Manuel Pecellín y su simpática mujer. Me encantó el tierno detalle de que se dieran la mano durante la comida, espero D. Manuel, que no se enfade porque cuente este personal detalle.  Ambos nos contaron sus numerosos viajes, salpicados con retratos de paisajes y gentes con los que disfruté mucho. El broche final, fueron las palabras de agradecimiento de todos los premiados.
Círculo Mercantil
Me despedí de D. Antonio, agradeciéndole todas las atenciones, la perfecta organización y el cariño puesto en cada detalle; de su persona y toda la Junta Directiva del CIT. Por mi parte, deseo que sepan,  que aquí me tienen para todo lo que me necesiten, no duden en contar conmigo, que haré todo lo que pueda.
Quiero decirle desde aquí, a Elena Díaz Peña, (hija del presidente del CIT) amiga de mi infancia, que tiene un padre estupendo y digno de toda mi admiración.

Y así terminó uno de los días más felices de mi vida. Volví a casa, llena de agradecimiento al CIT y a mis paisanos por su cariño.  Y con el deseo de seguir llevando con orgullo el  nombre de Almendralejo, allá por donde vaya. 

"El lugar que amamos, ése es nuestro hogar; un hogar que nuestros pies pueden abandonar, pero no nuestros corazones. (Oliver Wendell Holmes)

Agradezco a mi amigo Guillermo Plano, la cesión de las tres fotografías de  tres de los lugares emblemáticos de Almendralejo.